El poeta se apoya, durante el tiempo de su vida,
en algún árbol, o en el mar, o en el talud, o en un
determinado color de nube, por un momento, si así
lo quiere la circunstancia. Su amor, su sorprender, su
felicidad tienen su equivalente en todos los lugares a
los que nunca fue, a los que nunca irá, entre los
extraños a quienes no conocerá. Cuando se levanta
la voz en su presencia, y se le apremia a aceptar
miramientos que retardan, si a propósito de él se
invoca a los astros, responde que es del país de al
lado, del cielo que acaba de hundirse.
El poeta vivifica, corre luego al desenlace.
Al atardecer, pese a algunos hoyuelos de aprendiz
de la mejilla, es un caminante cortés que precipita
las despedidas para estar presente cuando el pan sale
del horno.
Autor: René Char
Surrealismo
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POEMAS FUTURISTAS:
Vía Lactea Poema

Mira al firmamento.
Una nave vuela por el cielo.
Estrellas, asteroides, cometas
y hasta planetas.
De pronto, estalla una supernova.
Ese es el mayor espectáculo
del Universo.
Vayamos a Marte ahora.
El sonido de cien naves
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Computación

C aminemos en la era de la modernidad
O bservando lo que ella nos puede dar,
M anejar una computadora por empezar
P ulsando el ratón y el teclado virtual;
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Poema Mundo
Cielo en llamas alma herida
fragor de mundo destruido
donde esta tu amor.
En mi cuerpo hendido
ese clamor de mundo
desaparecido
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